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Ep9. Claves para optimizar tu reserva cognitiva

Para potenciar tu reserva cognitiva y cerebral necesitas hacer cambios. Es muy posible que muchos de tus hábitos actuales no sean tan “neurosaludables” como piensas o que no promuevan esa resistencia tan necesaria de tus neuronas ante el paso del tiempo. La buena noticia es que está en tus manos poner en marcha conductas más enriquecedoras para potenciar la salud de tu cerebro.


En 1988, un estudio publicado en Annals of Neurology produjo un pequeño terremoto en el campo de la neurociencia. Después de analizar post morten el cerebro de 137 personas de edad avanzada, se identificó un patrón significativo.

Un grupo de ancianos experimentó una pérdida de facultades mucho más lenta y progresiva, a pesar de mostrar evidencia de sufrir la enfermedad de Alzheimer. Además, los investigadores identificaron que estos hombres y mujeres tenían cerebros de mayor peso y volumen.

 

A partir del anterior descubrimiento, se infirió que mantener un cierto nivel de actividad mental protege frente al deterioro cognitivo asociado al paso del tiempo en el contexto de una demencia incipiente. 

 

Es más, esta capacidad cerebral puede ayudarnos incluso a fortalecer funciones cognitivas como la memoria, la atención, la creatividad, o la resolución de problemas, entre otras.

Cómo llevarlo a la práctica

 

La reserva cognitiva es la capacidad de recuperación del cerebro ante cualquier daño, ya sea una demencia, el simple paso del tiempo o incluso una lesión traumática. Es crear y desarrollar nuevas redes neuronales capaces de aumentar el tamaño del cerebro y el recuento de células.

 

Una investigación de la Universidad de Columbia afirma que cerca del 25 % de ancianos que cumplen con los criterios clínicos del alzhéimer no desarrollan la enfermedad. La respuesta podría estar en este factor.

 

Por tanto, potenciar tu reserva cognitiva cerebral es una de las mejores inversiones para cuidar tu salud. A continuación, te enseñamos cómo.

  • Los cambios son buenos

 

Al cerebro no le agradan los cambios. Sin embargo, promover variaciones en la rutina termina favoreciendo la adquisición de nuevos conocimientos. Toda novedad es un estímulo para la mente porque la mantiene atenta, despierta y lista para reaccionar de manera creativa.

 

Estas variaciones pueden ser pequeñas. Basta con romper la rutina de vez en cuando, con explorar nuevos terrenos, ya sea en la parte intelectual o en la parte social. Los escenarios desconocidos son oportunidades para crecer.


  • Aprende, sigue estudiando

 

No importa tu edad o lo que te rodee ahora mismo: los trenes nunca dejan de pasar para quien sale a buscarlos. Por tanto, nunca es tarde para aprender a tocar ese instrumento que tanto te atrae. Puedes matricularte en ese curso o carrera que siempre has tenido en el horizonte y que por diversos giros del destino no pudiste cumplir.


  • Ponte metas a corto y largo plazo

 

Una vida sin propósitos es una realidad falta de alicientes. Si deseas potenciar tu reserva cognitiva es momento de situar en tu horizonte objetivos a corto y largo plazo para después trabajar en ellos. Ese motivante te mantendrá activo en todos los sentidos.

  • Viaja, dónde y cuándo sea

 

Por norma, el territorio y la cultura cercana son grandes desconocidos para nosotros. No es necesario comprar un billete a la otra punta del mundo. Lo que importa es que viajar expande la mente, favorece la humildad y la conexión con nuevos escenarios, gentes, tradiciones…


  • Sí a la buena alimentación

 

Para potenciar tu reserva cognitiva y cerebral es imprescindible que dejes a un lado hábitos nocivos como el tabaco, el alcohol o incluso la mala alimentación. Tu cerebro y tu salud agradecerán una dieta equilibrada y variada donde no falte fruta y verdura fresca, en lugar de tantos productos procesados.


  • La conexión social para potenciar tu conexión cerebral

 

Mantener diálogos interesantes, reír, descubrir, compartir instantes distendidos con buenos amigos y familiares son alicientes extraordinarios para potenciar tu reserva cognitiva y cerebral. El cerebro es un órgano social y necesita de las conexiones con los demás para que fluyan las emociones positivas, la empatía, la confianza…


  • Vida activa y buen descanso nocturno

 

El ejercicio aeróbico, como caminar, correr, nadar, bailar o ir en bicicleta, aporta oxígeno y nutrientes al cerebro. Basta con media hora de actividad física al día de media intensidad, para potenciar tu reserva cognitiva.

 

Por otro lado, también es importante cuidar tu higiene del sueño. Dormir entre 7 y 8 horas durante la noche fortalecerá tu salud general y neurológica.


  • Gestiona el estrés

 

Es decisivo que integres en tu día a día adecuadas técnicas de gestión del estrés. Establecer prioridades con audacia, resolver problemas, detectar pensamientos poco útiles, manejar las emociones y aplicar adecuadas estrategias de relajación, ofrecerán calma y equilibrio a tu mente. De este modo, tu salud cerebral lo agradecerá, aumentando día a día tu reserva cognitiva.

Ep8. Las desconocidas e importantes funciones de los neuropéptidos

Si nos preguntan qué son los neuropéptidos, podemos dar una respuesta sencilla: son sustancias proteicas producidas y liberadas por las neuronas. Su finalidad es actuar sobre los sustratos neurales para influir en multitud de procesos. 

Una de las primeras personas en descubrir el gran potencial y versatilidad de los neuropéptidos fue la doctora Candance B. Peert, una neurocientífica y farmacóloga estadounidense que llegó a ser una seria candidata al Premio Nobel. A ella le debemos libros tan fascinantes y decisivos como “Moléculas de Emoción” o sus más de 250 publicaciones, profundizando en los aspectos de estas sustancias. 

Algo que dejó sobre la mesa esta especialista en sus trabajos es que estas pequeñas piezas de proteína y sus receptores serían, ni más ni menos, el fundamento biológico de nuestra conciencia. Su acción se manifiesta mediando en nuestras emociones, en nuestra manera de procesar el mundo y de desenvolvernos en él.

Neuropéptidos: qué son y qué hacen por nosotros

Antes de profundizar en la materia, es importante diferenciar lo que es un péptido de un neuropéptido. Ambas son moléculas proteicas (formadas por cadenas de aminoácidos) y pueden además actuar como hormonas. 

En la actualidad, la ciencia tiene descritos a unos 100 neuropéptidos; sin embargo, sabemos que nos falta por identificar cerca de unos 1 000 adicionales. Asimismo, también conocemos su mecanismo de acción. Una vez son procesados y liberados en el cerebro, se unen a unos receptores muy específicos (conocidos como G), logrando modular las sinapsis (la comunicación entre neuronas) al generar una serie de reacciones.

Estas reacciones profundas en las células nerviosas buscan producir una serie de procesos y actividades específicas, dependiendo del tipo de neuropéptido que esté modulando ese receptor. La doctora Candance Peert lo define de la manera más sencilla: el receptor sería un botón y el neuropéptido el dedo que lo oprime, para que empiece a funcionar cuando y como él decida.

Por otro lado, es importante saber que podemos encontrar cuatro tipos de neuropéptidos según su funcionalidad:

  1. Neuropéptidos de liberación hipotalámica.
  2. Neuropéptidos de la hipófisis (como la oxitocina o la prolactina).
  3. Los neuropéptidos del sistema digestivo (como la sustancia P que regula la sensación de dolor).
  4. Grupo ecléctico (endorfinas, encefalinas)

Aprendizaje y la memoria 

El aprendizaje no puede entenderse sin la capacidad de memorizar o recordar. Estos procesos no podrían llevarse a cabo sin la actividad de los circuitos neuronales y la capacidad de recuperar informaciones adquiridas. En todo ello participan este tipo de sustancias: los neuropéptidos.

Existen numerosos neuropéptidos que actúan favoreciendo la conexión entre neuronas para asentar la memoria. Uno de ellos es la relaxina-3, que regula y facilita la memoria a corto plazo. Ahora sabemos, de hecho, que cuando este neuropéptido está sobreexcitado, perdemos habilidad en la memoria espacial. Incluso, una alteración en este neuropéptido es un claro síntoma del temido alzhéimer.

Asimismo, estas pequeñas proteínas actúan como mensajeras para que se liberen hormonas y neurotransmisores con el fin de asentar conocimientos, despertar competencias e ir modelando el cerebro a base de nuestros aprendizajes.

Regulación de la ingesta de comida y bebida

La ingesta de alimentos consta de tres fases muy concretas: la fase cefálica, la gastrointestinal y el sustrato. En cada proceso, los neuropéptidos activan desde el olfato, hasta la producción de acetilcolina para que esta estimule la liberación de insulina del páncreas para iniciar el proceso digestivo.

Además, facilita la activación de los receptores del gusto e incluso la clásica sensación de placer o satisfacción al comer, al estimular distintas áreas del tronco encefálico.

Control del dolor

La regulación del dolor se encuentra en las neuronas sensoriales primarias, localizadas en los ganglios sensitivos de la raíz dorsal. Ellas son las que liberan a lo largo de la médula espinal numerosos neuropéptidos como la sustancia P, la somatostatina o la dinorfina. 

Neuropéptidos, emociones y conciencia

Cada vez que nos emocionamos, nos sentimos frustrados, inspirados o asustados, los neuropéptidos están detrás actuando como mensajeros. Lo hacen al viajar por el cuerpo, depositando pequeñas cantidades de sustancias químicas en nuestras células. De ese modo, desencadenan cambios, facilitando que se libere desde la serotonina hasta la dopamina, endorfinas y hasta el cortisol que media en el estrés y la ansiedad.

La doctora Peert, insistía en lo siguiente: los neuropéptidos son los substratos básicos de la emoción. Cuando estos se liberan experimentamos cambios, sensaciones, emociones que cambian nuestros pensamientos y que nos hacen iniciar determinadas conductas.  Ellos son una pieza indiscutible en todo lo que somos, ellos edifican lo que somos y, por tanto, dan forma también a nuestra conciencia.

Casi a modo de ironía, pero también de revelación, muchos científicos comentan que Dios sería un neuropéptido. La mano capaz de articular qué sentir y qué hacer en cada momento. Estamos seguros de que en los próximos años sabremos mucho más de estas pequeñísimas sustancias proteicas.

Ep7. Los beneficios de generar constantemente dopamina

Mientras estamos eufóricos, alegres, disfrutando y sintiendo placer, el cerebro se “pone contento” y segrega dopamina. Pero ¿en qué consiste esta sustancia? ¿Se puede generar más de manera natural?

La evidencia demuestra que sí es posible elevar la producción de dopamina a nivel cerebral, ejecutando prácticas tan comunes como salir a trotar, practicar algún deporte, meditar y tener hábitos de vida saludables.

De acuerdo con la definición de Wikipedia, la dopamina es un neurotransmisor que se produce en muchos animales, incluidos los humanos. Es una sustancia que tiene diferentes funciones, más allá de su efecto como reforzador. 

Este componente se localiza en diferentes núcleos y partes del cerebro: el sistema nigroestriado (relacionado con el movimiento), el sistema mesolímbico (donde se relaciona con el placer, a través del núcleo accumbens), el sistema mesocortical (relacionado con las funciones ejecutivas) y el sistema tuberoinfundibular (relacionado con la inhibición de prolactina).

Tips para producir más dopamina 

Probablemente te estarás preguntando, ¿cómo generar más dopamina? Afortunadamente existen muchas formas que están al alcance de la mano. Esto reviste de real importancia hoy en día, ya que de acuerdo a un estudio de la ACHS la salud mental de los chilenos empeoró en un 46,7% en abril de este año. 

  • Cuida de tus ilusiones

Cuando nos entregamos por entero a un proyecto personal, una ilusión, o incluso una afición, inmediatamente estamos generando dopamina. La motivación y el entusiasmo ayudará a mantener esos niveles en alto, ya que constantemente estaremos incentivando nuestra creatividad e interés. 

Ejemplos de este tipo de proyectos o actividades pueden ser: un sueño personal que queremos conquistar, viajar por el mundo cuando termine la pandemia, descubrir lugares nuevos, escribir, realizar fotos, manualidades, etc. ¡La variedad está servida y es amplia! Lo importante es escoger algo que nos motive mínimamente para encausarlo de la manera más correcta. 

  • Practica ejercicio 

Otra de las ideas clave sobre cómo generar más dopamina es realizar deportes. Cuando vamos al gimnasio, jugamos fútbol o trotamos libremente, liberamos dosis de dopamina en la sangre, y, además, esto ocurre de forma casi inmediata. A nivel fisiológico, la actividad física aumenta la liberación y la concentración en los espacios intersinápticos de este neurotransmisor.

Además, más allá del placer de hacer deporte, también podemos obtener una sensación de recompensa o gratificación personal a través de él: batiendo un récord personal, adquiriendo el hábito de salir a correr, sentir el cansancio posterior en el cuerpo, ganar una medalla, etc.



  • Haz yoga o pilates 

Relacionado con lo señalado en el punto anterior, otra recomendación para generar más dopamina es practicando yoga. Un estudio de 2002, publicado en la revista Cognitive Brain Research, que utilizó la técnica de tomografía por emisión de positrones (TEP), mostró una mayor síntesis de dopamina en el cerebro de aquellas personas que practicaban la meditación yoga nidra, un tipo de técnica centrada en la relajación profunda.

La investigación también identificó una diferencia significativa en favor de aquellas personas que practicaban pilates. Este beneficio era especialmente marcado en los que se encontraban en un proceso de recuperación por la adicción a algún tipo de sustancias que les trajo un descenso de la producción de esta sustancia.

  • Escucha música 

La música también puede generar más dopamina en nuestro cerebro si la escuchamos diariamente, y así lo demuestran estudios propios de la neurociencia contemporánea. Esto se relaciona directamente con el placer, ya que los sonidos que nos hacen disfrutar provocan que el cerebro segregue más dopamina.

Con relación a ello, una investigación de 2019, publicada en la revista científica americana Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), encontró una relación causal entre el nivel de esta sustancia y el placer al escuchar música. Según el estudio, cuanta más dopamina libera el cerebro mientras se escucha una determinada canción, más disfruta la persona y más quiere volver a sintonizarla (o comprar el disco).

  • Practica la meditación 

Como hemos señalado anteriormente, la meditación también puede aumentar nuestros niveles de dopamina. ¿De qué forma? A través de ella, nuestros procesos mentales, en cierto modo, se «purifican», y así ésta puede favorecer un flujo continuo en nuestros pensamientos. Como resultado una correcta reflexión puede generarnos placer y calma, lo que aumentaría los niveles de este componente en el cerebro. 

  • Consume suplementos naturales 

Ciertas sustancias naturales, según la corriente más oriental, pueden aumentar nuestros niveles de bienestar y plenitud. Ejemplos de estos suplementos serían las raíces como la cúrcuma o el ginko biloba, ya que estas plantas se han asociado desde siempre con la purificación de la mente. Por otro lado, encontramos ciertos ingredientes activos del té verde (especialmente la L-teanina) que también favorecerían este efecto.

  • Desintoxícate 

Como hemos visto hasta ahora, generar más dopamina se relaciona directamente con el bienestar, y el disfrute. Así, a mayor placer, mayores serán los niveles. Por ello, otra de las recomendaciones que te pueden llevar a producir más de ella es la «desintoxicación».

¿De qué?

De alimentos procesados, malos hábitos, sustancias adictivas, el uso de las tecnologías, relaciones tóxicas. Mediante pequeños cambios en nuestra vida (implementando hábitos saludables) a nivel físico, social y personal, podemos desintoxicarnos de todo aquello que nos perjudica más que nos beneficia y así, generar también más dopamina.

EP5. Claves para mejorar tu alimentación

Comer sano es una de las mejores costumbres que podemos adoptar, tanto para el buen funcionamiento del organismo como para la prevención de trastornos y enfermedades a corto y a largo plazo. De hecho, según expertos de la Clínica de la Universidad de Los Andes afirman que las personas obesas tienen cuatro a seis veces más riesgo de mortalidad por el COVID-19. 

La bibliografía disponible sobre los hábitos y las formas de alimentación saludables es infinita. Así, este artículo no pretende ser una recopilación de pautas obligatorias, sino una guía que puede orientarnos a mejorar la calidad de los alimentos que ingerimos y, por lo tanto, la salud.

La consecuencia de una dieta saludable no es necesariamente la pérdida de kilogramos. Comer sano es un concepto mucho más global que se ha relacionado con tener una relación adecuada con los alimentos, en términos de calidad y de cantidad: entendiendo las señales de hambre y saciedad, sin atracones, sin abusar de la comida repleta de calorías, pero también sin obsesionarse por ellas o por comer únicamente alimentos “saludables”, sin culpas y sin remordimientos.

Actualmente, los hogares chilenos tienen un patrón alimentario poco saludable, con un alto gasto en productos como bebidas azucaradas y dulces y un consumo de frutas, verduras, pescados y legumbres que no alcanza para cumplir las recomendaciones para una alimentación saludable. Así lo evidenció el estudio “Radiografía de la Alimentación en Chile” presentado por la Ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar, y la secretaria ejecutiva de Elige Vivir Sano, Daniela Godoy. 

Los datos del estudio muestran que, en un hogar promedio en Chile, compuesto por 3,3 personas, se compran mensualmente 23,4 litros de bebidas azucaradas, 17,5 kilos de pan y 5,1 kilos de dulces.

Un plan de alimentación saludable debe ser fácil de seguir a largo plazo, evitando las grandes restricciones y favoreciendo una alimentación variada. Bajo ese contexto, te presentamos una recopilación de 5 claves que pueden ayudar a comer sano:

1.- Come máximo cuatro veces por día sin evitar el desayuno

¿Has oído alguna vez el dicho “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo “? Esto es porque el desayuno pone la base de lo que ingeriremos el resto del día. Debe concentrar el 25 % de la cantidad de calorías recomendadas para la jornada. 

Intenta que el desayuno incluya fruta (fibra), grasas saludables y proteínas. Estos alimentos te van a dar la energía que necesitas para empezar el día y son una buena forma de romper con el ayuno nocturno.

2.- Dales importancia a las grasas saludables

Aprende a distinguir las grasas saludables de las grasas “trans” o saturadas, presentes en la mayoría de los alimentos ultraprocesados. Evita las grasas vegetales refinadas, como el aceite de girasol o el aceite de palma.

Apuesta siempre por el AOVE (aceite de oliva virgen extra), no es casualidad que lo llamen “el oro líquido”. La Escuela de Salud Pública de Harvard lo considera ¡la grasa más saludable!

3.- Aumenta el consumo de legumbres, vegetales y fruta

Las legumbres son alimentos muy saciantes y nutritivos. Contienen un alto contenido de fibra y zinc que cuida la salud digestiva y poseen un bajo índice glucémico, que estabiliza los niveles de azúcar e insulina en sangre.

Por otro lado, los vegetales aportan gran cantidad de nutrientes sin sumar calorías. La mejor forma de aprovechar todas sus propiedades es comerlos crudos o cocinados al vapor, pero también puedes optar por cocinarlos a la plancha.

De igual manera, la fruta tiene gran cantidad de minerales y vitaminas, convirtiéndose en una gran fuente de antioxidantes, ya que ayudan a prevenir la retención de líquidos y favorecen la salud cardiovascular. 

4.- Planifica tu menú, la compra y cocina tus propios alimentos

Seguro que has oído eso de “no ir al supermercado con hambre “. Esto es porque cuando hacemos las compras con el estómago vacío tendemos a elegir alimentos de alto índice glucémico, que pueden aportar un poco más que calorías y grasa saturada a nuestro organismo.

Diseñar un menú semanal asequible puede ayudarte a planificar la lista de la compra; es más fácil acertar siguiendo un plan que improvisando. Además, te permitirá hacer un “plan de cocina”, reservando un tiempo en el día para preparar la comida.

5.- Sigue las recomendaciones de Harvard para comer sano

El plato saludable de Harvard es una propuesta que pretende desterrar para siempre la pirámide de alimentos. Fue creado por expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard y está avalado por nutricionistas de renombre como Carlos Ríos, el mayor defensor de la comida real libre de alimentos ultra procesados. 

En términos simples propone que el plato de cada comida debe estar dividido de la siguiente manera: la mitad deben ser vegetales; la otra mitad (de mayor a menor cantidad) debe estar compuesta por alimentos ricos en proteínas, carbohidratos y en grasas saludables.

Adapta cada una de estas claves a tus necesidades. Cualquier paso que des en este sentido tendrá un efecto positivo sobre tu organismo, mejorando tus niveles de energía y evitando esa sensación de pesadez y malestar que nos queda después de comer alimentos procesados o con pocos nutrientes.

Ep 6. La Frustración, nuestro mecanismo de ajuste psicológico

Hoy en día estamos acostumbrados a escuchar sobre la frustración en el contexto infantil y adolescente, pero poco se sabe sobre cómo se manifiesta en la vida adulta y sobre los esfuerzos, muchas veces infructuosos, que realizamos para paliarla. 

En cierto modo, digamos que algunas manifestaciones adultas de la frustración son infantilizadas y, por lo mismo, juzgadas socialmente como incorrectas.

De esta forma, este sentimiento se convierte en una experiencia emocional tan incómoda como compleja que cuesta reconocer, identificar y expresar. De hecho, un estudio de la Asociación Chilena de Municipalidades determinó que en pandemia casi el 80% de los chilenos ha llegado a experimentar esta emoción. 

Sabemos que esta es una experiencia que surge cuando deseo y realidad no coinciden. Evidentemente, sería utópico pensar que ambas emociones pueden caminar siempre de la mano o en paralelo. Por ello, la frustración se convierte en un mecanismo psicológico que nos ayuda a ajustar nuestros deseos y a aceptar la realidad de las cosas. 

Esto nos ayuda a adaptarnos y a restablecer expectativas. Lejos de lo que pudiera parecer a simple vista, la frustración se convierte en una emoción que nos permite contener nuestras ilusiones y otorgarles mayor probabilidad de consecución en el corto plazo. 

¿Por qué? Al poner en jaque deseo y realidad, nos brinda la oportunidad de un cambio de rumbo emocional y cognitivo. Hace que nos salte un aviso sobre la necesidad de parar y contemplar opciones, pues algo no va al ritmo que esperábamos.

Frustrarnos y seguir adelante 

En los seres humanos cada etapa nos ayuda a encontrarnos con situaciones de complejidad creciente que nos permiten construir la tolerancia a la frustración. Lo que de niños puede ser simple, de adultos llega a ser más complejo, puesto que hay condicionantes internas y ambientales.

Ya en los años 70, Walter Mischel realizaba un experimento denominado la “prueba del malvavisco” en el que se exponía un dulce ante un niño y se le pedía que esperara a comérsela unos minutos. Se le anticipaba que, en el caso de poder aguantar ese tiempo, la recompensa sería doble, pudiendo obtener dos golosinas por contenerse. Este estudio concluyó que, a mayor edad, mayor capacidad de regulación y contención. 

Puede que pensemos que como adultos podemos tener dificultad para controlar el impulso de comer una golosina al igual que un niño. Si pudiésemos poner un altavoz a los pensamientos, veríamos que ante esta misma situación el diálogo interno y la disputa mental son muy diferentes en función del ciclo de la vida en que nos encontremos.

Insatisfechos crónicamente 

El hecho de reprimir o no comprender la frustración puede conducir a las personas a estados de insatisfacción crónica. Si no la vivenciamos y la rechazamos, podemos encontrarnos con que estaremos enquistados en un malestar sin respuesta.

Casi nada nos resulta gratificante y gran parte de lo que nos ocurre se cifra en nuestra mente como una molestia. Cuando la desazón, la angustia y la insatisfacción crónica nos invaden, hay un desajuste que no estamos vislumbrando y mucho menos resolviendo.

En el momento que la persona que acude a terapias entiende esto, es cuando debemos adentrarnos en observar las reglas que guían nuestra conducta externa e interna, trabajando en ellas. Primero las haremos explícitas, lo cual es una tarea difícil porque toca lidiar con estados emocionales muy displacenteros. 

Cabe destacar que, cuando la frustración se convierte en un caballo desbocado y no sabemos gestionar lo que nos está ocurriendo, es útil tener una vía de escape que luego nos devuelva al punto de partida con mayor claridad mental. Por ejemplo, muchas personas se refugian en el deporte, ese gran sanador y clarificador de ideas.

La experiencia frustrante es sinónimo de malestar, de desazón, de nubes en la cabeza y tormentas en nuestro diálogo interno. Todo ello pretende reconducirnos a un estado de desesperanza que nos haga frenar y replantear la situación.

Un grupo de neurocientíficos del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR), liderados por el brasileño Fabricio Do Monte y el estadounidense Gregory Quirk, revelaron cómo reacciona el cerebro ante un evento frustrante.

Los investigadores encontraron que la reacción a la frustración se produce en una región subcortical , llamada núcleo paraventricular del tálamo (PVT, por su sigla en inglés). “El PVT manda información hacia una región que almacena asociaciones de experiencias positivas, llamada nucleus accumbens, para disminuir la ansiedad durante situaciones aversivas”, explicó Do Monte.

En definitiva, podríamos decir que este sentimiento es el mecanismo que nos guía hacia el bienestar. La tolerancia al fracaso nos ayuda a convivir con el malestar como parte de la vida, siendo la experimentación de esta un ejemplo de que nuestra psiquis funciona correctamente.

Este reajuste de expectativas nos ayudará a no quedarnos bloqueados y seguir funcionando plenamente en la vida. Tratemos entonces de manera justa a la frustración, pues es una experiencia emocional válida, necesaria y realmente funcional.

Vuelta a clases y cuidado de niñ@s en casa

De acuerdo con las declaraciones de Mañalich a la prensa, el Plan De Vuelta a Clases, se dará a conocer pronto con el objetivo de aplicarlo de manera gradual desde mayo. Una de las medidas que se tomarán con el regreso a clases será la aplicación de un test de detección de anticuerpos a los estudiantes.

Esta decisión ha generado un amplio rechazo y críticas entre los diversos actores de la educación y los ciudadanos. El Colegio de Profesores de Los Ríos se opone al reinicio de clases debido a que los establecimientos no cuentan con la infraestructura necesaria para cumplir con el distanciamiento social entre sus alumnos. Por su parte, Mario Aguilar, presidente del Colegio de Profesores, declaró que desde su gremio no se realizara el regreso a clases hasta que las condiciones sanitarias estén garantizadas.

Desde el Mineduc se ha evaluado el retorno a clases entre junio y agosto, con una reducción en los contenidos para un lapso de 5 a 7 meses. De esta manera se busca proteger la salud de las/os estudiantes y sus familias, y no perder el año escolar.

Mantener a los/as estudiantes en casa es un alivio para muchas madres y padres, ya que reduce el riesgo de que se contagien y propaguen el virus en sus hogares. Pero también puede ser un gran desafío, ya que conlleva cambios en la dinámica familiar, el inicio de nuevas tareas, junto al manejo de los que significa el aislamiento. Es por esto por lo que como centro decidimos crear un taller enfocado en el manejo y la contención de niñas y niños en estos momentos, el cual tendremos disponible próximamente. Por ahora te dejamos algunos consejos:

  • Mantén una actitud cariñosa y cercana
  • Evita que se exponga a las noticias
  • Explícale la situación en un lenguaje adaptado a su edad
  • Ponle atención cuando te hable y haz que se sienta comprendido/a
  • Cuida de tu salud mental, pide ayuda si lo necesitas y lleva a cabo actividades que te permitan relajarte.

Entre las terapias que ofrecemos el Reiki y la Terapia Floral pueden ser una opción al momento de buscar equilibrar la energía y las emociones, que pueden volverse un poco abrumadoras en estos momentos. Ambas terapias pueden realizarse tanto a niños/as como a adultos.

Crédito fotografía: Foto de Escuela creado por freepic.diller